PROYECTO
FERIA NACIONAL DEL LIBRO UNIVERSITARIO
VILLAHERMOSA, TABASCO, ABRIL DEL 2005
Contenido
Presentación
Diagnóstico
Propuesta
Objetivos
Cobertura, duración y sedes
Temas rectores
Eventos alternos
Conclusión
PRESENTACIÓN:
La Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y Juchimanes de Plata Asociación Civil, en coordinación con la Universidad Olmeca , la Universidad del Valle de México, el Instituto Tecnológico de Villahermosa, la Universidad Popular de la Chontalpa , la Universidad Tecnológica de Tabasco y la Universidad Mundo Maya, con el apoyo del Gobierno del Estado y del Municipio de Centro, organizan la realización de la primera Feria Nacional del Libro Universitario, con el propósito reunir en la ciudad de Villahermosa, Tabasco a las editoriales de las 134 instituciones universitarias e institutos tecnológicos de educación superior públicas y privadas afiliadas a la ANUIES , que editan obras de carácter cultural, científico y humanista, así como a algunas de las mas importantes empresas editoriales del país.
De los eventos de la feria destaca el desarrollo de conferencias de dos tipos: Temáticas, sobre el agua y las selvas tropicales húmedas y secas y Magistrales, sobre las dos culturas de Mesoámerica en Tabasco: olmeca y maya.
Dentro del marco de la Feria , se efectuarán presentaciones de libros por parte de sus propios autores, una exposición pictórica sobre el tema del agua y las selvas tropicales húmedas y secas por los pintores tabasqueños Héctor Quintana, Alejandro Ocampo Alcalde y Edén García; completándose las actividades con círculos y talleres de lectura y redacción para estudiantes de educación media y superior sobre la novela y el cuento mexicano, recitales poéticos, conciertos y audiciones musicales.
Estos eventos serán realizados en los espacios de las instituciones organizadoras y participantes, con la finalidad de generar una convivencia interactiva, involucrando directamente a los maestros, alumnos y visitantes en general.
DIAGNÓSTICO:
Debido al poco interés que existe en la labor editorial de los centros de educación superior tanto públicos como privados del país, al poco presupuesto, la carencia de estrategias de promoción y divulgación, a lo limitado de los tirajes de los libros de cultura, ciencia y humanismo, así como de la publicación de revistas y folletos de carácter informativo, se hace necesario emprender una labor que tenga dos objetivos básicos: a) promoción de las obras editoriales de divulgación científica de las Universidades Mexicanas y b) fomentar el habito de la lectura entre la sociedad en general.
Los elementos de donde se origina la preocupación y necesidad de la realización de este tipo de eventos se pueden resumir en los siguientes puntos:
Falta de apoyo a los investigadores y autores para la publicación de sus obras, quienes en reiteradas ocasiones, se han visto en la necesidad de buscar patrocinadores dentro del sector privado o en organismos e instituciones extranjeras interesadas en sus trabajos.
Falta de producción editorial científica dentro de las instituciones de educación superior privadas. Es notorio también que la mayoría de las publicaciones sobre ciencia, cultura y humanismo, provienen de instituciones públicas de educación superior y en menor grado de instituciones privadas que centran su actividad en la docencia y la formación profesional, limitando la promoción cultural y la extensión universitaria.
Falta de incentivos económicos y en especie para los autores científicos. Otra de las desventajas que impiden la productividad editorial es la falta de incentivos tanto económicos como en especie para los autores, que ante la imposibilidad de obtenerlos, dirigen su búsqueda hacia otros medios a fin lograr la publicación de sus obras, encontrándolos fuera de las instituciones a las que pertenecen, tanto en el sector privado, como en organismos en instituciones extranjeras.
Falta del hábito de la lectura. Por otro lado tanto los catedráticos como los alumnos no aplican ni desarrollan técnicas o métodos para el fomento de la lectura sobre autores universitarios, los que en ocasiones son conocidos únicamente en los ámbitos de sus carreras o especialidades sin trascender en la mayoría de la población universitaria y la sociedad.
Perdida del hábito de la consulta de libros ante los avances tecnológicos de nuestra era. Desde que el uso de la radio y la televisión se hace popular en todo el mundo, la prensa y los libros han mantenido una desigual competencia con dichos avances tecnológicos. En la actualidad, observamos que el Internet ha ido desplazando el hábito de la consulta y la lectura de libros y revistas por la diversidad de opciones y servicios que éste novedoso medio de comunicación ofrece al público en general.
Aspectos generales de la producción editorial y hábitos de lectura en México
El promedio anual de ventas del sector editorial mexicano es de menos de la mitad de un libro por habitante, según un informe la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM). Los empresarios del sector indican que la lectura lúdica, por placer, sólo representa un porcentaje muy bajo en el país. Las estadísticas oficiales de lectura indican una media de un libro anual. Sumado al problema de falta de ventas aparece la piratería, a punto tal que México se ha constituido en el tercer país del mundo en estas prácticas ilegales, que traen pérdidas millonarias al gremio editorial. No obstante, aparece un dato esperanzador en el informe, ya que la mayor venta de ejemplares se ha producido en el rubro del libro infantil y juvenil, es decir que se estimula y promueve la formación de nuevos lectores.
L a producción general de libros en México fluctúa entre los tres millones de ejemplares de los que el 35 por ciento -unos 98 millones -, corresponde al sector privado.
El gobierno Mexicano realiza constantes esfuerzos para impulsar la actividad editorial del país y fomentar la lectura entre la población. De esta forma se tiene en marcha el programa Hacia un país de lectores . Este proyecto, dependiente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), busca optimizar recursos con un plan de reimpresiones y otro de coediciones y con el aumento del número de bibliotecas y salas de lectura en el país. En este marco se construirá una biblioteca digital y se buscará estimular a los jóvenes escritores y editores con nuevos premios literarios. El Programa de Fomento de la Lectura y el Libro también contempla campañas en medios de comunicación e impulsará programas dedicados a la lectura de obras literarias por sistemas electrónicos, entre otras actividades de difusión.
Sin embargo, este programa ha sido objeto de diversas criticas el enconado debate que provocó la publicación por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de 291 título para 750 mil bibliotecas del aula en todo México, pues lejos de aplaudirse la idea oficial de un país de lectores y apoyar la apretada selección de obras, primó la diatriba pública por el señalamiento de la ausencia en la lista de nombres como los de Octavio Paz y Carlos Fuentes, o de libros clásicos como Las mil y una noches y El Quijote de la Mancha.
México es uno de los países donde menos se lee y ocupa un lugar ignominioso en ese campo: 107 en el mundo. Mientras en España, por ejemplo, se lanzan al mercado cerca de 50 mil títulos cada doce meses, en México la producción anual de libros no llega a cinco mil títulos nuevos. En la llamada Madre Patria sus casi 40 millones de habitantes leen entre 10 y 12 libros al año, lo cual no ocurre en México, donde la cifra no rebasa los dos libros por persona en ese lapso. España, sin embargo, está muy debajo de Francia e Inglaterra con 20 libros per cápita anual. (El mínimo recomendado por la UNESCO es de cuatro libros por habitante al año.)
Para colmo, por cada libro que México exporta entran al país 1.6 ejemplares en promedio, de acuerdo con Gonzalo Araico Montes, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) quien también reporta que en 1998 la producción de libros en el país fue de sólo 122 millones de ejemplares; en 1999, de 105 millones, y en el 2000 apenas llegó a los 97 millones.
El presidente de la Caniem enfatiza el hecho de que hace 20 años la Cámara tenía casi mil 200 socios y ahora son 238 de las aproximadamente 700 casas editoras que funcionan en el país. De esas 238, 80 son microempresas, 60 empresas pequeñas, 30 medianas y 68 grandes. De todas ellas, 90% son mexicanas, pero 10% restante son las empresas más fuertes del ramo, por contar con capital extranjero, y representan 70% de la producción nacional de libros. En el mismo caso están las librerías que pocas veces son negocio en México, sino más bien una plataforma de servicio público independiente, y aunque los pocos bestsellers puedan sostener una editorial, no bastan para mantener una librería.
En México existen, en promedio, cuatro librerías por cada millón de habitantes, lo que hace que se le ubique en el último lugar entre 13 países de Europa y América.
De hecho, las librerías viven más de la venta de libros escolares que de la promoción de obras de cultura general o de literatura, y de acuerdo con el Secretario de Educación Pública en México, Reyes Tamez Guerra, del total de 600 millones de ejemplares que se editan en el país cada año, 316 millones son libros de texto y de éstos, 200 millones son gratuitos. Adolfo Sánchez Rebolledo, por su parte, señala que “apenas 1% de la población adquiere la mitad de todos los libros que se editan en el país”.
A todas estas dificultades, habría que agregar la gran popularidad del uso de internet. En lo que concierne a número de servidores de la Internet en América, Estados Unidos ocupaba el primer lugar en el 2001 con 34 millones 880 mil, mientras que México sumaba 120 mil 967 para ser ubicado por la UNESCO en el sitio número 41 en el índice de Sociedad de la Información, que resulta de la medición y combinación de variables como educación secundaria, universitaria o lectura de periódicos, según lo dio a conocer Claudio Meneses, consejero regional de ese organismo internacional para América Latina y El Caribe. En México sólo cuentan con red de redes 4.2 millones de personas, de acuerdo con estimaciones de la consultora Select IDC. A pesar de que en 1999 hubo un millón 900 mil internautas y en el 2000 se registró un incremento de 68% en ese rubro, al final del 2001 la cifra ascendió a 4.2 millones. Se espera que para este año 2005 se alcance la meta de 12 millones de usuarios de la Web.
Para celebrar los 25 años de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ), los titulares de la Dirección General de Publicaciones del Conaculta (DGP), el Cenart y la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) anunciaron el pasado 21 de enero del año en curso, una serie de actividades que iniciarán en marzo próximo y se prolongarán hasta la misma celebración de la feria que se efectuará del 12 al 20 de noviembre próximo. Jaime Zorrilla Arredondo, titular de la DGP, informó que las actividades a desarrollar durante todo este año incluyen talleres, seminarios, cursos, conferencias y la publicación de cinco volúmenes: Literatura para niños y jóvenes, Ilustración infantil y juvenil, Comercio del libro y edición del libro para niños, Demografía de la lectura y Promoción de la lectura ,
A fin de revalidar la capacidad de la lectura en el desarrollo de los seres humanos en el contexto mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ha emprendido una amplia investigación para diagnosticar la problemática de la lectura entre los estudiantes de sus países miembros. Las conclusiones de estas investigaciones han sido publicadas en el documento denominado “Programme for International Student Assessment. Sample tasks from the PISA 2000. Assessment of
reading, mathematical and scientific literacy”, Conocimientos y Destrezas para la vida: Primeros Resultados del Proyecto PISA 2000. Resumen de resultados 2001.
De este estudio destaca como información las capacidades de lectura de los estudiantes de 15 años en los países miembros de la OCDE, así como su rango de posiciones posibles. En este caso, México se encuentra en el lugar número 31 de 33, solo por arriba de Brasil.
País Desempeño
De acuerdo a las últimas cifras difundidas por la UNESCO, México ocupa el penúltimo lugar en hábitos de lectura de una lista conformada por 108 naciones del mundo, con un promedio de lectura de 2.8 libros anuales por habitante, cifra muy alejada de los 25 volúmenes recomendados por este organismo internacional, y del promedio de lectura de la sociedad Japonesa, Noruega, Finlandesa y Canadiense que ocupan los primeros lugares a nivel mundial con 47 títulos per cápita.”
Un estudio de La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) ha hecho públicos datos importantes como los que a continuación se citan:
Un 48.4% de los universitarios mexicanos dedica entre una y cinco horas a la semana a la lectura de textos escolares y un 21.7% más dedica entre cinco y diez horas semanales a esta misma actividad. Dicho promedio semanal señala la ANUIES resulta insuficiente para leer los textos necesarios que se incluyen en el currículum universitario y que requieren de un mínimo de lectura de 13 horas a la semana. Para respaldar esta aseveración la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha señalado que cualquier estudiante universitario estándar necesita invertir 3 ½ horas al día a la lectura de textos para poder cumplir satisfactoriamente con sus tareas y responsabilidades académicas.
Para poder satisfacer sus necesidades de información y lectura, el 50.6% de los estudiantes universitarios asiste a las bibliotecas de sus escuelas o facultades y raramente visitan otras bibliotecas fuera de su campus universitario. Estos porcentajes nos muestran claramente que la costumbre de visitar la biblioteca universitaria es una práctica poco socorrida por los universitarios hoy en día a pesar de que un 53.5 % opinó que los servicios que se proporcionan en sus bibliotecas son relativamente buenos.
El 86.3% de los estudiantes universitarios de nuestro país sacan fotocopias para cumplir con la obligación de leer y hacer sus tareas e investigaciones académicas, mientras el 40.7% declaró que utilizan frecuentemente Internet para satisfacer sus necesidades de información. Estos datos reafirman la denuncia del Centro Mexicano de Protección y Fomento a los Derechos de Autor en el sentido de que “En México se fotocopian 300 millones de libros al año lo que equivale a fotocopiar entre 5 mil y 7 mil millones de páginas, esto ubica a nuestro país, como el número uno de Iberoamérica en materia de piratería de libros”.
En lo que respecta a la compra de libros y revistas especializadas, el estudio de la ANUIES establece que un 11% de estudiantes universitarios compra estos materiales bibliográficos frecuentemente y un 46.4% reconoció que casi nunca adquieren libros y revistas para sus estudios. Estos datos señalan categóricamente que los estudiantes universitarios mexicanos no son afectos a la compra de libros y revistas para coadyuvar a su óptimo desarrollo académico.
En relación al tipo de materiales elaborados como producto de sus lecturas, el 83.6 % de los universitarios reconoció que les sirvió para elaborar resúmenes, un 21.5 % señaló que gracias a la lectura les era posible elaborar fichas de trabajo, y un 34% manifestó que la lectura les facilitó la elaboración de esquemas de trabajo. Estos datos nos demuestran que la lectura de libros y revistas especializadas constituye una práctica necesaria para que los estudiantes preparen sus clases y realicen sus trabajos escolares de manera óptima, una gran mayoría de los estudiantes universitarios mexicanos carecen de habilidades y motivaciones para leer y realizar trabajos en grupo. De acuerdo a estos resultados solamente un 13.5% manifestó que con frecuencia leían y hacían trabajos en equipo, mientras que un 78.5 % externó que nunca o casi nunca han leído en grupo para hacer sus trabajos académicos posteriormente.
En cuanto a su participación en clase como consecuencia de sus lecturas previas, el 54,2 % de los universitarios mexicanos respondieron que casi siempre les fue de utilidad para exponer en clase, un 50.6 % señaló que la lectura les proporcionó elementos suficientes para participar casi siempre en clase y un 46.3% % señaló que la lectura les brindó la confianza para preguntar en clase a fin de enriquecer sus conocimientos y de poder discutir con regularidad los puntos de vista de sus profesores.
Un 29.3% de estudiantes mexicanos no cuenta con enciclopedias en su casa y otro 38.7 % reconoció que carecían de libros especializados para realizar sus lecturas y tareas académicas en sus hogares.
En el caso de Tabasco y específicamente de su máxima casa de estudios como lo es la UJAT, cabe destacar que entre su infraestructura académica sobresale su sistema bibliotecario integrado por ocho bibliotecas universitarias y una biblioteca pública con características históricas. Entre los objetivos del sistema bibliotecario se encuentran la prestación óptima de servicios bibliotecarios y el desarrollo continuo de actividades de fomento a la lectura a fin de coadyuvar a la excelencia académica, el desarrollo de la investigación y el impulso a la vinculación de la comunidad universitaria con la cultura y las artes.
La UJAT ha reconocido en primera instancia que entre sus debilidades académicas se encuentra el hecho de que “ En el caso específico de sus estudiantes de manera muy general puede decirse que existen en ellos escasos o nulos hábitos de lectura, dificultades para comprender y analizar textos, pobre información acerca de los acontecimientos locales, nacionales y mundiales, desconocimiento de métodos de lectura y estudio, poco interés hacia la investigación bibliográfica y documental, mala ortografía y desconocimiento de los principios básicos de redacción...”
La solución no es simple, pues como bien lo ha señalado el destacado escritor y promotor de la lectura Felipe Garrido, “Los lectores no nacen, se hacen”, y para que los estudiantes de la UJAT se conviertan en excelentes lectores en el menor tiempo posible, se tiene que poner en práctica de manera inmediata un Programa Estratégico Universitario de Fomento a la Lectura, a fin de hacer de los estudiantes
Tabasqueños mejores universitarios a través de la lectura en los próximos años.
PROPUESTAS:
Instituir anualmente la Feria Nacional del Libro Universitario , con el propósito de crear un espacio en el que las editoriales de educación superior del país tengan la posibilidad de exponer, promover y comercializar sus publicaciones entre la población universitaria y el público en general.
Realizar un Foro en el que participen los encargados de las áreas editoriales y de publicación de las instituciones de educación superior así como autoridades e instituciones que por su naturaleza tengan relación con el tema, con el objeto de crear políticas sobre esta materia, así como con el fin establecer estrategias para la divulgación y venta de la obra universitaria.
Buscar mayor financiamiento para la actividad editorial en general, ya sea con recursos propios, públicos, privados o mediante aportaciones de organizaciones nacionales e internacionales, para garantizar a los autores la publicación de sus obras.
Disponer espacios físicos temporales con el fin de que los autores realicen la presentación de sus obras , conferencias, debates, círculos de lectura y talleres de redacción, que sirvan para el fortalecimiento y el fomento a la consulta y lectura de libro.
Mejorar el intercambio de la producción editorial entre las instituciones de educación superior y de éstas hacia las bibliotecas públicas del país.
Incrementar un mayor número de autores universitarios en la lista de los libros de texto y de consulta que requieren las diferentes carreras, especialidades y postgrados de las instituciones de educación superior.
Vincular el trabajo editorial a las ciencias, al humanismo y a las bellas artes, con el propósito de fortalecer al universitario no sólo en el plano material sino espiritual.
Hacer de la Feria una auténtica fiesta de convivencia y fraternidad universitaria.
EVENTOS ALTERNOS
Exposiciones de pintura
Presentaciones de libros de investigación científica y humanismo sobre temas distintos a los rectores del evento
Talleres de lectura, eventos artísticos diversos
FUENTES DEL DIAGNOSTICO
Cano,Araceli “Desierta, la supercarretera de la información en México”, reportaje en El Financiero, 29 de enero de 2001, p. 54.
Comunica , 5 de Marzo de 2003, Página Web de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM).
González, Hugo y Rico, Salvador, “En puerta, cierre masivo de diarios y revistas”, reportaje en El Financiero, DF, 28 de junio de 2002, p. 24.
Gutiérrez Valencia Ariel y Montes de Oca García Roberto, La importancia de la lectura y su problemática en el contexto educativo universitario. El Caso de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (México), Revista Iberoamericana de Educación.
Jorge Meléndez Preciado, “Impuesto del IVA a los libros”, en El Financiero, DF, 2 de abril del 2001, sección cultural, p. 91.
Luis Espinosa, Jorge, Cumple 25 años la FILIJ, cita de nota informativa en El Universal, 21 de enero de 2005, Sección Cultura, p. 2.
Marissa Macías, “El negocio de la lectura, sin un plan educativo nacional”, reportaje en El Financiero, DF, 8 de agosto de 2002, pp. 1, 16 y 20.
Mercado Serafín, J. y otros. La lectura de los estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, medida con un instrumento integrado de velocidad, comprensión y habilidad gramatical. México: Los autores, 1998. p. 9
Miranda Gil, Marcos. Viaje alrededor de la lectura [en línea]. México: SEP, 2000. Disponible en Internet en: http://www.sepic.mx/letras/viaje.htlm .
Monsiváis Carlos, El Norte/Reforma, 8 de abril 2001, cita de reportaje en La Jornada, 5/4/01.
Raúl López, Sergio. “Fotocopian al año 300 millones de libros”. En Reforma [en línea]. México: Reforma, 9 de Septiembre de 2002. Disponible en Internet en http:// www.reforma.com
Sánchez Rebolledo, Adolfo, La Jornada, 5 de abril de 2001, p. 16.
Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Anuario Estadístico, 2001. Villahermosa, Tab. : UJAT, 2001.pp. 2-5.
Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Plan de Desarrollo Institucional, 1996-2000. México: UJAT, 1996. p. 47.
Zaid, Gabriel “Daños en cadena contra el libro” en El Norte, 22 de abril de 2001, p. 7D.
4 Objetivos:
Objetivo general:
“Impulsar y concretar políticas para la producción editorial, mediante la participación de autores, catedráticos, alumnos y sociedad”
Objetivos específicos:
Buscar mejores presupuestos para eficientar e incrementar la publicación de las obras científicas, culturales y humanistas.
Aplicar y desarrollar estrategias de mercado para la promoción y la divulgación de las publicaciones universitarias.
Ampliar la cobertura de consulta y lectura entre la comunidad universitaria y la población en general.
Incentivar y estimular a los autores con recursos económicos o en especie, para aumentar la productividad cultural, científica y humanista.
Realizar intercambios de publicaciones entre las universidades para reforzar y diversificar el acervo de sus bibliotecas.
Desarrollar programas sobre técnicas y sistemas que permitan mejorar y fomentar el hábito de la consulta y lectura de obras de autores universitarios.
Establecer talleres de lectura y redacción y círculos de debate, para fortalecer el hábito de la consulta y lectura.
Obtener por parte del Instituto Nacional del Agua, un fondo bibliográfico sobre Tabasco, Chiapas y la península sobre los ríos que sirvan de consulta dentro de la Biblioteca Estatal y algunas universitarias.
Fortalecer y arraigar la Feria Nacional del Libro Universitario, en el espíritu de la población universitaria y la sociedad en general.
5. Cobertura, duración y sedes
La cobertura de este evento será de carácter nacional por la participación de diversas empresas editoriales del país. Sin embargo, el evento tendrá una cobertura internacional con la participación de una Universidad de Centro América y de América del Norte con el fin de que estos encuentros sean las bases para que en un mediano plazo se realice la Feria Americana del Libro Universitario.
La duración de todas las actividades será de siete días, teniendo como primera propuesta la semana del 10 al 16 de Octubre de este año.
Las sedes serán:
El cuadro de la zona luz y el Centro de Negocios y entretenimiento del Malecón.
Espacios de las Universidades participantes: UJAT, Olmeca, UVM, Instituto Tecnológico de Villahermosa, Universidad Popular de la Chontalpa, Universidad Mundo Maya y Universidad Tecnológica de Tabasco.
Espacios culturales del Ayuntamiento de Centro y del Gobierno del Estado
6. Temas rectores
El agua y su potencial en Tabasco
Tabasco es el Estado de la república mexicana con mayor escurrimiento acuático durante el año. La importancia del agua y su potencial en Tabasco se puede sintetizar dando cuenta de los principales caudales que existen en Tabasco.
Destacan dos ríos que atraviesan prácticamente el estado y particularmente el municipio de centro y capital de la entidad: el río Grijalva y el río Usumacinta.
La identidad del río Grijalva ha provocado debates desde hace más de un siglo. Las dudas se suscitaron cuando en el Estado de Chiapas le pusieron este nombre al Mezcalapa. Sin embargo, uno y otro ya pueden distinguirse en el primer mapa de Tabasco, levantado en 1579 por Melchor Alfaro de Santa Cruz, a instancias de Vasco Rodríguez, alcalde mayor de la provincia, quien a su vez acataba instrucciones de Guillén de las Casas, gobernador y capitán general de las provincias de Yucatán, Cozumel y Tabasco. Estaban ubicadas en las márgenes del río: la villa de Tabasco (Santa María de la Victoria), Tabasquillo, Tamulté de la Barranca, Aztapa Zaguatlán, Xaguacapa Zaguatlán, Xalapa Zaguatlán, Tacotalpa, Tapijulapa, Puscatlán, Ocelotlán,- Tecomaxiaca y Teapa. Ya desde entonces según Carrera Sosa, el Mezcalapa tuvo sus primeras aguas del río Dos Bocas que se unían al Grijalva por varios caños, y en forma directa al río Acachapa (ya desaparecido), pero a pesar de estas conexiones no se confundían ambas corrientes. El río Dos Bocas viene de la provincia de Chiapas y tiene su nacimiento en el Distrito de Guatemala, que es debajo de unas grandes sierras.
El Grijalva, a su vez, se forma en territorio tabasqueño por la unión de los ríos Oxolotán y Amatán, frente al pueblo de Tapijulapa; sigue con el nombre de Tacotalpa o de la Sierra; se le unen muchos arroyos y a 10 kilómetros de Pueblo Nuevo de las Raíces, los ríos Teapa y Puyacatengo; en La Majagua afluyen a él, por la margen izquierda, las corrientes unidas del Ixtacomitán o Pichucalco y el azolvado río Viejo o Mezcalapa; a partir de esta confluencia se denomina Grijalva; pasa frente a Villahermosa; 4 kilómetros abajo, por conducto de los ríos Carrizal y de La Pigua, recibe aguas del Mezcalapa, ya controladas por la presa Nezahualcóyotl; divaga y rompe en varios lugares el cordón marginal derecho y forma los caños de el Guanal, Jobo y Aztlán, que luego se azolvan; a 55 kilómetros de la capital, en el municipio de Centla, recibe al río Chilapa por la margen derecha, duplica su caudal y gana en profundidad y anchura; ahí se inicia el estuario del Grijalva, al cual vierte la primera derivación del Usumacinta, por el cauce del arroyo de Los Idolos o Pantoja, que constituye la comunicación más corta entre la región de los ríos y Villahermosa; 13 kilómetros abajo, afluye el gran caudal del Usumacinta y a 16 de este lugar, en la margen derecha, está la ciudad y puerto de Frontera; la corriente se divide y forma una isla de 3 kilómetros de largo. por 500 metros de ancho, mientras el canal lateral de la barra, a 2 kilómetros de distancia, forma la Isla del Buey.
En uno y otro cauces se depositan azolves que impiden la navegación de gran calado.
El río Chilapa también tiene su origen en la Sierra Madre, al sur del Estado; lo forman las aguas del Tulijá y el Macuspana (este último producto, a su vez, de la confluencia del Poaná, el Puxcatán y el Chinal); al pasar por Tepetitán, 42 kilómetros abajo toma este nombre; origina el Chilapilla, por un desprendimiento; recibe el arroyo El Bitzal y cambia su denominación por la de Chilapa; y se le une el río Hormiguero, formado por una serie de cauces de aguas mansas (Concepción, Tasajeras, el Naranjo, Chichicasde) y de arroyos y lagunas comunicados al cauce del Usumacinta y cuyas aguas se confunden con las lagunas del Campo y del Viento, que desembocan al Grijalva por el cauce del Chilapa, justo donde se inicia el estuario.
El río Usumacinta nace en una depresión a donde van a dar las aguas de la región oriental de Chiapas y de los departamentos guatemaltecos del Petén, Alto Verapaz, Salmá, Santa Cruz, Totonicapan y Huehuetenango. Lo forman la confluencia de los ríos de la Pasión , Salinas y Lacantún, que a su vez se alimentan de grandes corrientes tributarias. Con dirección al noroeste, cruza la sierra entre desfiladeros y acantilados, con raudales de fuerte pendiente a lo largo de 200 kilómetros , en la frontera de México con Guatemala, y sale a la llanura aluvial en Boca del Cerro; su curso bajo (unos 335 kilómetros ) es navegable por embarcaciones de poco calado; recibe arroyos y desagües de lomerios y tierras bajas; pasa por Tenosique y luego por Canizán (antiguo Itzancanac); se le une por la margen derecha el río San Pedro (procedente del Petén y Balancán) y por la izquierda él Chacamax (límite, en parte, con Chiapas); toca Emiliano Zapata; divide Tabasco de Chiapas; en la isla Gelva se le desprenden los ríos Chico y San Antonio, que una vez unidos se le reincorporan frente a Jonuta y forman las islas de Monserrat y Chinal; desde Paso de Caballos hasta la Boca de Amatitán, marca el límite entre Tabasco y Campeche.
Antes de Jonuta origina el río Palizada, que sale al mar en la Laguna de Términos, y después de ese punto el San Pedro, que forma en el litoral la barra de San Pedro y San Pablo; y finalmente el Usumacinta se divide en dos corrientes, la de su nombre y la de San Pedrito, que al encontrarse de nuevo en el Grijalva originan el punto conocido como Tres Brazos.
El sistema fluvial de Tabasco se constituye con los caudales del río Usumacinta, el más grande de la República, y el río Grijalva, el segundo por su caudal, con numerosos afluentes que desembocan en el Golfo de México. Sólo quedan fuera de este sistema el río Tonalá y el Tancochapa o Pedregal, que sirve de límite entre Tabasco y Veracruz, al oeste de Huimanguillo; los pequeños ríos de la Chontalpa que se alimentan de excesos de aguas de lluvias acumuladas en los popales (pantanos) y el río González, brazo desprendido del Mezcalapa a fines del siglo XIX, que desemboca al mar por la barra de Chiltepec.
A los numerosos ríos, riachuelos y arroyos que cruzan en todos los sentidos al estado de Tabasco, se añaden algunas albuferas, y un número elevado de lagunas diseminadas en su territorio, destacándose los sistemas lagunares de El Carmen, Pajonal, La Machona y Mecoacán.
La disponibilidad de agua se basa en las cuencas bajas de los ríos Usumacinta y Grijalva, que acumulan el agua de innumerables corrientes y se descargan al mar en forma conjunta. El volumen medio anual es de 125 mil millones de metros cúbicos, que representan el 35% de las corrientes del país, formando un amplio cauce que inunda grandes áreas y origina en las zonas bajas numerosas lagunas de poca profundidad. En los meses de septiembre y noviembre se alcanza los máximos niveles de agua causando inundaciones.
Dos culturas mesoamericanas en Tabasco: Olmeca y Maya.
La importancia de las culturas mesoamericanas
En las primeras décadas de este siglo, los antropólogos mexicanos encontraron que abajo de los grandes centros ceremoniales llamados clásicos, como Teotihuacan y los de la zona maya, había restos más primitivos. Por eso, se denominó Preclásico al periodo cultural de mayor antigüedad. Hoy sabemos que en ese periodo formativo, que dura por lo menos 20 siglos, hubo una lenta evolución desde las aldeas agrícolas hasta la primera gran civilización de Mesoamérica: la Olmeca.
Los antiguos mesoamericanos creían en la existencia de un más allá donde moraban los espíritus de los muertos. Lo sabemos porque en las tumbas que han sido descubiertas enterraban a los muertos con objetos que, según ellos, podían necesitar en otra vida. Estos objetos eran: joyas, vasijas, juguetes y figurillas de barro.
Había también una religión primitiva, en la que se veneraba a fenómenos de la naturaleza como el Sol, la lluvia y la fertilidad de la tierra. En las sociedades estaban divididos en varios grupos: gobernantes , que a la vez eran sacerdotes y jefes guerreros; artesanos y campesinos , que eran la mayoría.
Estos últimos trabajaban la tierra, construían las obras públicas y en las guerras peleaban como soldados. Los trabajos agrícolas se hacían en grupo y las familias se repartían los productos del campo. Las técnicas progresaron con gran rapidez. Se tejían, entre otras cosas, telas, cuerdas, redes y cestas. Los trabajos que se hacían en piedra y en barro alcanzaron una gran perfección.
Además de la civilización Olmeca, en el Preclásico se desarrollaron las primeras etapas de las grandes culturas de Mesoamérica. Esto sucedió en varias regiones: en la zona maya, en la zapoteca, en el Occidente y en el Altiplano .
Hacia el año 200 a.C . en varias regiones de Mesoamérica , se inicia el desarrollo de grandes civilizaciones urbanas . Los centros ceremoniales se multiplicaron y las artes y las técnicas alcanzaron un esplendor impresionante. Es la época en que florecen, entre otras, la civilización maya, la zapoteca y la de los pobladores de Teotihuacan .
En esta época, la organización de la sociedad se volvió más complicada. Al lado de los guerreros-sacerdotes surgieron los funcionarios encargados de impartir justicia y de recaudar tributos , comerciantes que viajaban largas distancias y artesanos de gran especialización. La religión ocupaba el lugar central de la vida y en torno a ella giraban las demás actividades.
Los asombrosos centros ceremoniales de esta época , sus templos y pirámides, tumbas y palacios, nos dan una idea de lo importante que era la religión en las sociedades clásicas.
La construcción de esos centros ceremoniales tenía como finalidad obtener el favor de las deidades, que según las creencias de aquellos pueblos, gobernaban la vida de los hombres y los ciclos de la naturaleza. En ese periodo hubo, además, notables avances en ciencias como las matemáticas y la astronomía , se crearon complicados sistemas de escritura y prosperó la herbolaria , que estudia las propiedades benéficas o dañinas de las plantas. Las técnicas para trabajar la piedra y el barro alcanzaron su punto más alto; las paredes de los centros ceremoniales se cubrieron de pinturas y relieves. Cada pueblo desarrolló un particular estilo artístico , aunque los pueblos de Mesoamérica compartían formas de arte parecidas.
El periodo Postclásico o histórico se inicia hacia el año 800 y termina en 1521 , cuando los españoles tomaron la capital del imperio azteca. El fenómeno que caracteriza al Postclásico es la invasión de Mesoamérica por pueblos seminómadas que provenían del norte, de la vasta extensión de Aridoamérica . Estos pueblos se asentaron en Mesoamérica, se mezclaron con los antiguos pobladores y asimilaron muchos elementos de las culturas Clásicas. Con el tiempo crearían una nueva civilización , comparable a las más avanzadas del continente americano.
La importancia de los Olmecas dentro de las culturas de Mesoamérica
Muchos avances logrados por los Olmecas se extendieron por todo Mesoamérica. En lugares tan apartados entre sí, como Guerrero,el Valle de México, Oaxaca y la zona maya se pueden encontrar elementos culturales que indudablemente tienen origen Olmeca, como la técnica para trabajar la piedra , la observación de los astros y el culto a ciertas deidades . Es muy probable que el nacimiento de la escritura y del cálculo del tiempo también sean producto de esta civilización.
La arquitectura de los Olmecas tuvo una gran influencia, pues fueron los primeros que construyeron centros ceremoniales , diseñados de manera que tuvieran una determinada orientación en relación con ciertos astros.
Los centros ceremoniales estaban separados de las aldeas o los barrios donde vivía la gente. En los centros religiosos vivían únicamente los gobernantes, los sacerdotes y sus sirvientes. El pueblo se reunía en el centro sólo para las celebraciones religiosas y militares.
La religión y el arte se conocen mejor que la vida cotidiana de los pueblos mesoamericanos porque los centros ceremoniales han resistido el paso del tiempo, mientras que las casas o los mercados han desaparecido, pues estaban hechos de palma, adobe o madera.
Hacia el año 300 a.C. los centros ceremoniales Olmecas ya habían sido abandonados por sus pobladores, sin que sepamos qué provocó ese hecho. Sin embargo, para entonces ya se había difundido la influencia de la que muchos historiadores llaman cultura madre de Mesoamérica.
La importancia de los Mayas dentro de las culturas de Mesoamérica
Los mayas crearon un avanzado sistema de escritura , que ha sido descifrado poco a poco en las décadas recientes. La escritura era utilizada para registrar las hazañas guerreras de los gobernantes, para anotar la cuenta del tiempo y también con propósitos religiosos.
El movimiento de los cuerpos celestes y la medición del tiempo interesaban muchísimo a los mayas. Organizaron un calendario sumamente preciso, que utilizaban no sólo para medir el tiempo, sino también para predecir las fechas que según sus creencias serían propicias o desdichadas para los hombres.
Para realizar sus cálculos, los astrónomos mayas utilizaban símbolos numéricos que representaban las unidades del 1 al 4 y grupos de 5 unidades . Daban un valor a las cifras según su posición y utilizaban el cero , lo que permitía calcular magnitudes muy grandes.
El interés de los mayas en el tiempo se refleja en numerosas estelas labradas. Estas grandes losas, que se colocaban verticalmente, conmemoraban fechas especiales y son una de las mejores fuentes de información utilizadas por los historiadores.
A finales del Clásico, las ciudades mayas sufrieron una enorme catástrofe y fueron abandonadas. Al sucumbir las ciudades del sur, una nueva y brillante etapa de la cultura maya se desarrolló después en el norte de la península de Yucatán, sobre todo en las ciudades de Chichén Itzá , Uxmal y Mayapán .